jueves, 24 de septiembre de 2009

ARROYADO DE POYO CON VERDURAS AL VAPOR Y LAQUEADO (AL ESTILO DE IWAO KOMIYAMA).

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La primera vez que vimos el Canal Cocina, nos asombramos de que existiese un canal de televisión dedicado las 24 horas a la gastronomía (que entonces no nos apasionaba tanto como ahora).
Pero lo que más nos llamó la atención fue la persona que presentaba ese primer programa que presenciamos: un señor de rasgos orientales, vestido a la japonesa, pero con un acento porteño (de ahí el nombre de este plato, que hemos bautizado así con las y griegas en su honor) y que -entonces- nos chocaba totalmente.
Era IWAO KOMIYAMA y ahora nos hemos convertido en fieles admiradores de su saber y su buen hacer en la cocina. Puede servir como ejemplo este plato, inspirado en uno suyo.
Con este "arroyado de poyo" participamos en el HEMC 36, dedicado a COCINA ORIENTAL.
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hemc 36 - cocina asiática y oriental

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INGREDIENTES:
- 2 pechugas de pollo.
-1 clara de huevo.
-100 g de zanahorias pequeñas.
- 100 g de espárragos verdes.
- 1/2 vasito de salsa de soja.
- 50 g de azúcar moreno.
- Sal y unas vueltas de pimienta negra.
- 1 cucharada de aceite de oliva.
- 1 cucharadita de comino molido.
(Estos dos últimos ingredientes son aportación nuestra.)
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PREPARACIÓN:
- Se lavan las 2 pechugas y se procesan hasta dejarlas bien picadas.
- Se le mezclan bien la clara de huevo, la sal, la pimienta y el comino molido hasta que quede una pasta bien homogénea.
- Cocinar al vapor (lo hicimos en vaporera de bambú) los espárragos y las zanahorias por separado, hasta que estén al dente.
- Colocar en un trozo de papel film el pollo en forma rectangular, y en la parte central los espárragos y las zanahorias (hicimos 2 para que luego entraran bien en la vaporera). -
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- Enrollar con mucha presión hasta que quede bien compacto. El papel film se apretará por los extremos como si fuese un caramelo.
- Cocinar los dos rollos al vapor durante 15 minutos.
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- Transcurrido ese tiempo, se dejan enfriar y retiramos el papel film. Los rollos habrán quedado bien cocidos y compactos.
- En un wok o sartén, procedemos al sellado de los rollos con un poco de aceite de oliva. Le vamos dando vueltas hasta el sellado total. -
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- A continuación agregamos la salsa de soja y el azúcar y cocinamos durante 1 minuto, girando los rollos para que queden totalmente laqueados. -
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- Sacamos de la sartén o wok y cortamos en rodajas de unos 2 cm sobre una tabla y con un cuchillo bien afilado. -
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- Colocamos en una fuente, adornamos con salsa de soja y con los mismos vegetales del relleno (también quedaría bien algo verde: rúcula, perejil rizado...) y acompañamos con un tazón de arroz blanco. -
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Parece algo laborioso, pero en realidad no es nada difícil y los ingredientes son fáciles de conseguir.
Nos sorprendió mucho el parecido final de nuestro plato con el que habíamos tomado como modelo.
Y el sabor..., riquísimo y sorprendentemente fino. Y muy sano.
Mereció la pena.
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domingo, 20 de septiembre de 2009

CUAJADA DE SOJA.

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Esta es una sencilla preparación que ya habíamos realizado en muchas ocasiones, pero hasta ahora no nos hemos decidido a compartirla aquí.
Se trata de una cuajada hecha con los sobres tradicionales que se comercializan desde hace tiempo. Nuestra "innovación" consiste en prepararla con leche de soja en vez de leche animal.
Y, además, para esta ocasión, hemos añadido también el sabor de la naranja (bebida de soja con naranja), que la mejora de una forma sustancial.
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INGREDIENTES:

- 4 vasitos de leche de soja.

- 1 vasito de bebida de soja sabor naranja.

- 1 sobre de cuajada.

- 5 cucharadas soperas de azúcar moreno.

- 1 cáscara de limón.

ADICIONALES:

- Moras silvestres.

- Coco rallado.

- Piñones.

- Almendras.

- Naranjas en almíbar.

- Mermeladas variadas.

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PREPARACIÓN:

- Una vez tomadas las medidas de los vasitos (usamos de los de yogur de cristal), se separa 1 vaso de leche de soja en el que se disuelve el contenido del sobre de cuajada.

- Se calienta el resto de la leche de soja y la de naranja en un cacillo, con la cáscara de limón y el azúcar. Cuando empieza a hervir se le añade la disolución del punto anterior, removiendo hasta que vuelva a hervir de nuevo.

- Se retira el cacillo unos segundos del fuego y, sin dejar de remover, se coloca otra vez en el fuego hasta nueva ebullición. En total, ha de estar hirviendo unos 2 minutos.

- Se retira la cáscara de limón y se vierte el contenido en los recipientes de cristal dejando enfriar en frigorífico unas 3 ó 4 horas. Para que no se forme una capa de crema en la superficie, se tapan con papel de aluminio.

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Algunos de los ingredientes adicionales (por ejemplo, el coco), los podemos añadir cuando la cuajada está aún en caliente, para que se hidrate mejor y se integre el sabor.
Una vez fría, pues añadimos lo que más nos guste. La suavidad de la cuajada contrasta muy bien con piñones, almendras, nueces...
Y, por supuesto, con una buena mermelada o unas naranjas en almíbar, de las que pronto colgaremos aquí la receta.
En fin, algo muy rico (y muy fácil) para postre o para una cena sana, ligerita y nutritiva. -
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martes, 1 de septiembre de 2009

MERMELADA DE TOMATE A LA NARANJA.

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Hace ya tiempo tuve la ocasión de probar una mermelada de tomate "de lo más casera". Fue en casa de mi suegra, que por entonces vivía aún en su casa en pleno campo y la elaboraba con los tomates de su propia cosecha.
Desde entonces no la habíamos vuelto a catar; pero recientemente, con ocasión del anterior HEMC dedicado a CONSERVAS CASERAS, nos estuvimos planteando preparar una nueva versión. Y aquí está. No llegamos a incluirla en el HEMC, porque ya había varias de este tipo. Estuvimos mirando por diferentes blogs y recogimos ideas de algunos de ellos y, además alguna propia.
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INGREDIENTES:
- 1'500 kg de tomates maduros.
- 750 g de azúcar.
- 2 naranjas (pulpa y ralladura).
- 1 limón (zumo y ralladura).
- 6 ó 7 bolitas de pimienta rosa.
- 1 vaina de vainilla.
- 1 palo de canela.
- 5 clavos de olor.
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- PREPARACIÓN:

- Se lavan bien los tomates, se pelan y se trocean. No les quitamos las pepitas, porque la vemos más "auténtica" así.

. - Se rallan las cortezas de las naranjas y del limón. Exprimimos el zumo del limón y troceamos la pulpa de las naranjas.

. - Lo disponemos todo en una cacerola, junto con el azúcar y las especias y lo ponemos a cocer a fuego lento durante 40/50 minutos. -

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- Lo envasamos en caliente e invertimos los tarros para que se haga el vacío. Nosotros gastamos las mermeladas muy pronto, así que con este método nos aguantan el tiempo necesario. Si queremos conservarlas durante todo el invierno, sumergimos los tarros en agua hirviendo durante 20 minutos. -
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Una de las cosas que más nos ha sorprendido ha sido el aroma de la vainilla acompañando a los de esta mermelada.
Siempre hemos usado la canela, el clavo de olor y el limón para casi todas las que hemos preparado anteriormente; pero con esta, a la sorpresa que supone el sabor del tomate con el de la naranja, el punto de la vainilla y de la pimienta rosa quedan fenomenales, armonizándose y compenetrándose todos los sabores.
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La servimos, para probarla, con un buen pan de soja tierno y con unas cuñas de queso de cabra semicurado. Hasta ahora, de las mejores de nuestras particulares experimentaciones en el "apasionante campo de las mermeladas."
Hemos repartido "muestras" entre algunas amistades y esperamos ansiosamente sus opiniones. Seguiremos informando... -
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domingo, 23 de agosto de 2009

PASTEL DE ESPÁRRAGOS Y NUECES.

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INGREDIENTES:
- 1 manojo de espárragos verdes.
- 1 bote de yemas de espárragos blancos.
- 12 ó 14 nueces troceadas.
- 3 huevos.
- 2 láminas de hojaldre.
- 500 g de patatas cocidas.
- 200 ml de nata vegetal.
- 3 quesitos en porciones.
- 1 lata pequeña de pimiento rojo.
- Aceite de oliva.
- Nuez moscada, mantequilla y sal.
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PREPARACIÓN:
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- Lavar los espárragos verdes, quitarles la parte más dura y ponerlos a cocer 2 minutos en agua hirviendo, con un poco de sal. Se escurren y se reservan.

-- Las patatas, que hemos cocido con la piel, se pelan y se machacan.

-- Vamos agregando a las patatas: los 3 huevos, las yemas de espárragos blancos troceadas, el pimiento rojo muy picado, la nata, los 3 quesitos troceados, la nuez moscada (1 cucharadita), un chorro de aceite de oliva y sal al gusto.

-- Mezclamos todo muy bien y le incorporamos las nueces troceadas.

-- En una fuente de horno disponemos la masa de hojaldre. En nuestro caso, fueron 2 láminas, ya que al recipiente ovalado no le bastaba con una para cubrir el fondo y las paredes. Previamente, habíamos untado la fuente con un poco de mantequilla.

-- Se pincha un poco con un tenedor para que no suba. Echamos toda la mezcla sobre el hojaldre.

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- Vertemos un buen chorro de aceite repartido por encima de toda la mezcla. -

- Disponemos encima los espárragos verdes, que habíamos reservado, decorando al gusto. Los untamos con un poco de mantequilla para que no se quemen en el horno.

- - Metemos al horno, precalentado, a 180º C de 30 a 40 minutos. -

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Este pastel es una adaptación de una receta de Jamie Oliver, aunque en su caso añadía cantidades ingentes de queso rallado y panceta picada. Nosotros, hemos puesto los quesitos en porciones por darle un poco de cremosidad; el resto de los ingredientes son vegetales (excepto los huevos; aún no se inventaron...), incluso la nata.
La idea de los espárragos blancos y las nueces (para aportar una textura algo crujiente), son nuestras.
También hemos sustituido la pimienta negra y la guindilla (a las que es muy dado el excelente cocinero inglés) por la nuez moscada y el pimiento rojo.
El resultado nos ha dejado muy contentos, ya que los jugos del espárrago se van desprendiendo y mezclando con el resto de los ingredientes, quedando un plato tierno y jugoso por dentro y crujiente por fuera.
Y con unos sabores deliciosos.
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jueves, 13 de agosto de 2009

TARTA DE MORAS SILVESTRES.

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Todas las fotos son ampliables.
¡Cuidado con la de arriba!
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¡¡Ya empezó la temporada de las moras silvestres!! Todos los años esperamos ansiosamente estos días para adentrarnos en un cañaveral cercano a nuestra casa y acceder al mágico lugar casi secreto en el que se extienden ante nuestros ojos (y nuestras manos, y nuestros paladares...) miles y miles de sabrosas y tiernas moras a nuestra disposición.
El año pasado elaboramos varias mermeladas, mezclándolas con otras frutas: higos blancos, higos morados, frambuesas, ciruelas... A todas ellas, aportan las moras ese exquisito puntillo silvestre que nos recuerda a nuestra infancia y la sigue alargando.
Este año nos hemos atrevido con esta tarta:
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INGREDIENTES:
- 750 g de moras silvestres.
- 3 huevos.
- 60 g de mantequilla.
- 60 g de pan rallado (lo hemos usado de soja).
- 60 g de maizena.
- 50 g de azúcar.
- Piel de un limón.
- Unas moras y frambuesas para decorar.
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- Masa azucarada especial:
- 200 g de harina.
-100 g de mantequilla.
- 60 g de azúcar glas.
- 1 huevo.
- Una pizca de sal.
- Una pizca de levadura.
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PREPARACIÓN DE LA MASA:
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- Mezclar la harina, la sal y la levadura. Incorporar la mantequilla cortada a daditos, mezclando todo hasta obtener una masa de aspecto arenoso.
- Añadir el azúcar glas y, mezclándolo con las manos, agregar rápidamente 1 huevo entero.
- Hacer una bola y amasarla varias veces.
- Envolverla en un papel film transparente y guardar en el frigorífico durante 1 hora.
- Lógicamente, en vez de esta masa, podemos usar masa de hojaldre comercial, pero es que se nos antojó preparar ésta...
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PREPARACIÓN DEL RELLENO:
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- Mientras reposa la masa, vamos escogiendo y pesando las moras. Las ponemos a calentar en un cazo con agua que las cubra, y las dejamos cocer unos minutos junto con la piel de limón.

- Retiramos la piel de limón, las escurrimos y las trituramos con la batidora.

- Las pasamos por el chino para desechar las semillitas.

- A la pulpa obtenida le agregamos 2 huevos, el pan rallado, la maizena, la mantequilla y el azúcar. De ésta hemos puesto poca cantidad; quien desee el relleno más dulce, puede incrementarla. Se mezcla todo muy bien y se deja enfriar un poco.

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- Preparamos un molde desmontable, untándolo con un poco de mantequilla.
- Dividimos la masa en dos partes y las extendemos con un rodillo: una mayor para recubrir el molde por dentro y otra más pequeña para colocar una vez echado el relleno, humedeciendo los bordes con un poco de agua para unir las dos partes, cerrando hacia adentro y pintando generosamente toda la cubierta con el otro huevo que nos quedaba, batido.
- Se hornea a 180º C de 35 a 40 minutos.
- Se deja enfriar, se desmolda y se adorna al gusto. Nosotros lo hicimos con algunas moras y las primeras frambuesas de nuestro huerto.
- Resultó una masa con un toque dulce (que nos recordaba a las galletitas de mantequilla de toda la vida de las latas azules...), muy crujientita; y el relleno exquisito y asilvestrado.
Ayer cayó la mitad (quemando); y ahora, en cuanto acabemos, vamos a por el resto: ya más fresquita y cuajada. Realizaremos un estudio comparativo...
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lunes, 3 de agosto de 2009

PACHARÁN (UNA SEMANA DESPUÉS).

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Tan sólo unas letritas (y una foto) para mostraros el colorcillo que va adquiriendo nuestro experimento pacharaniego de la semana pasada.
No queremos que se acabe el verano, pero nos gustaría trasladarnos en el tiempo unos meses hacia adelante para probarlo...
¿Aguantaremos?
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martes, 28 de julio de 2009

PACHARÁN.

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Todas las fotos se pueden ampliar.

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Esta es nuestra segunda aportación al HEMC 35, dedicado a "Conservas caseras".

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hemc 35 - conservas caseras
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Este es el primer año que recogemos una cosecha "aceptable" de un arbusto de endrino que tenemos en nuestro huerto. Cuando nos lo regalaron no llegaba a los 10 cm. A fuerza de mimitos y cuidados intensivos, ahora alcanza 1'60 m y nos ha correspondido con unos 150 g de preciosas endrinas, con las que hemos decidido preparar (por primera vez) el famoso licor que se obtiene por maceración de estos frutos en aguardiente anisado.
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INGREDIENTES:
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- 150 g de endrinas maduras.
- 1/2 l de anís dulce.
- 200 cc de anís seco.
- 1 vaina de vainilla (entera).
- 1 palito de canela.
- 1 cuch. de granos de café tostado (15 a 20 uds.)
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- PREPARACIÓN: -
- Se lava muy bien la fruta y se deja secar.
- En una botella de cristal (de 1 litro), a ser posible con boca ancha, vamos introduciendo los ingredientes: las endrinas, las especias y el licor.
- Se deja durante unos 3 meses en un lugar fresco y oscuro, removiendo de vez en cuando un poco.
- Transcurrido este tiempo, se retiran la fruta y las especias y se deja embotellado durante 1 mes más antes de consumirlo. Aunque nosotros lo pensamos dejar un poco más macerando y disponer de él justito para las Navidades. Ya os contaremos, pero esto promete...
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Esta sería la receta tradicional de esta zona (aunque nos pille lejos de Navarra); pero también hemos visto en nuestras búsquedas que hay quien le añade una hoja de laurel y unas flores de manzanilla o de amapolas.
El próximo año, si se sigue portando bien el señor endrino, continuaremos realizando probaturas... -
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sábado, 18 de julio de 2009

MERMELADA DE ZANAHORIAS AL JENGIBRE.

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Todas las fotos son ampliables.

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Esta va a ser nuestra aportación al HEMC 35, dedicado a "CONSERVAS CASERAS".
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hemc 35 - conservas caseras
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Para preparar esta mermelada, a la que hemos querido aportar una pizquita de "picante" con el jengibre, hemos contado con zanahorias y limón de nuestra propia cosecha, con lo que esto supone de total garantía de que ahí no se ha añadido nada "extraño".
Nos decidimos por la zanahoria (primera vez que la preparamos), ya que de otras frutas las habíamos hecho, pero ya estaban publicadas en nuestro blog previamente.
Así que..., ¡total primicia!
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INGREDIENTES:

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- 800 g de zanahorias.

- 400 g de azúcar (hemos usado azúcar moreno).

- 1 cuch. grande de jengibre molido.

- 1 limón grande (ralladura y zumo).

- 1 naranja.

- 1 barra de canela.

- 5 clavos de olor.

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PREPARACIÓN:
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- Uno de los "secretos" de que esta mermelada haya salido tan exquisita, es que la materia prima principal pasó rápidamente de nuestro huerto a nuestra cocina. -
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- Una vez que hemos lavado bien las zanahorias, quitamos las ramitas (que irán a servir de alimento a nuestras gallinitas; aquí no se desperdicia nada...) -

- Las pasamos a la vaporera de bambú (que tan buenos resultados nos está dando, ya que el alimento no pierde nada de sabor). Las dejamos entre 5 y 8 minutos (dependiendo del tamaño), hasta que queden en un puntito tierno ma non troppo.
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- Las dejamos enfriar un poco y, a continuación, las despojamos de la fina piel que se desprenderá con los dedos, sin ayuda de cuchillos ni nada. Así que no se pierde nada prácticamente del alimento. -
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- Ya peladas, las cortamos en pequeñas rodajitas. Le agregamos el azúcar, la ralladura y el zumo de limón, la naranja pelada y troceada.
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- Aquí viene lo del jengibre, que se nos ocurrió cuando estábamos en una fase previa de experimentación: la habíamos preparado sin esta especia, pero al probarla con un poco de queso de oveja curado, vimos lo bien que encajaba el dulzor primigenio de la zanahoria con un toquecillo "picante". Así que nos dijimos al unísono: ¡JENGIBRE! Y este pasó a formar parte de nuestros clásicos en toda mermelada: el clavo de olor y la ramita de canela.
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- Ya que tenemos todos los ingredientes juntitos, colocamos a fuego medio/bajo en una cacerola destapada, moviendo constantemente con cuchara de palo. Así de 30 a 40 minutos, hasta que adquiera la consistencia de mermelada. Nosotros la dejamos espesita, dado el poco contenido de agua de las zanahorias.
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- Sacamos los clavitos y el palo de canela (que reservamos para luego envasar en los tarros) y pasamos por la batidora, dejando la textura al gusto de cada cual. A nosotros nos gusta con trocitos consistentes...
Aunque esté feo decirlo, la mezcla de sabores armonizó de fábula. El dulzor de la zanahoria, con el puntito ácido de limón y naranja, más los delicados aromas de clavo y canela; y, para rematar, el "retrogusto" picantillo del jengibre, que se apreciaba ya en un segundo plano cuando parecía que ya lo habías saboreado todo. .
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- Y ya se procede al envasado en tarros de cristal. Aguantará en el frigorífico varios meses conservando el rico sabor del huerto. Y para consumirla como todos ya sabéis: en tartas, bizcochos, con tostadas...
Nos salieron dos tarros llenitos y lo que sobró, nos lo comimos inmediatamente con unas tortitas de arroz y un poco de queso del que hablamos antes y con su té verde con hierbabuena: de muerte... .
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